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  • Anna Belluncci

Feliz Año, Happy New Year.

Estamos despidiendo el año con toda la mejor actitud posible, yo por lo menos acompañada del calor y la amabilidad de toda mi gente linda.

Quiero dar gracias a todas las personas que a lo largo de mi profesión ha compartido su tiempo, experiencias, momentos bonitos.


Realizo mi trabajo como los que me conocen desde siempre con cariño y en libertad y mi mayor satisfacción es compartir tiempo de vida con las personas y hacerles feliz, aunque sea momentáneo y más en los tiempos que corren que se necesita bondad, amor y alegría.


Les deseo un feliz año nuevo y lleno de amor, experiencias, armonía y prosperidad en todos los sentidos, a todos los que me conocen en todos los rincones de Mi España, Europa, de Norte América, Sur América, Inglaterra y todos los rincones del mundo mil gracias.


Ahora quiero dejar mi reflexión antes de finalizar el año sobre nuestro mundo.


1, Amor.


La humanidad empezó a autodestruirse en el momento en que matamos a quienes nos hablan de amor.


La superficialidad de nuestra forma de vivir demuestra la profundidad de nuestra autodestrucción.


La guerra y el odio son las fórmulas con la idea de desaparecernos de la tierra

Cuando perdemos a Dios perdemos esperanza con la ilusión de que estamos ganando certezas.

Cuando amamos a alguien, sobre todo en un mundo siempre en guerra, hay razones para tener esperanzas.


Creo que estamos en un mundo donde glorificamos lo material y subestimamos lo espiritual.


2, Prejuicios.


A lo largo de la historia humana los humanos crearon mil pretextos y barreras de inseguridades, falsas Moralidades, prejuicios y falsas creencias, ya bien por color de piel, contextura física, rasgos físicos, ideologías, rangos sociales, por creerse más que los demás cuando todos absolutamente todos somos un humano más.


Todavía lo que tenemos son hipótesis de nuestra existencia y nuestro mundo lo que si quiere resaltar nuevamente que ni el color de piel ni el origen de nacimiento ni su cultura ni su formación ni su condición social o profesión te definen lo que eres como persona, el individuo humano tiene en memoria lo que aprendido a lo largo de su vida, pero lo que lo hace diferente y evolucionado son sus actos ante el mundo y su propia esencia ante cualquier circunstancia de la vida es algo que todos llevamos dentro es nuestra definición de nuestra propia aura, por ello toda persona que con sus palabras y acciones por ello te invito a avanzar y dejar de alimentar la ignorancia y la involución que no solo trae tristeza a su interior si al resto de su generación por ello acepte que es un humano más y que todos confinadnos una sola civilización.

En pleno siglo 2022 no podemos retroceder a seguir cometiendo los errores del pasado, a limitar nuestras libertades, todos los seres humanos tienen derecho a vivir su condición sexual como quieran, todos son libres, no importa si eres heterosexual, homosexual, bisexual o de cualquier orientación sexual, ideologías etc. lo importante es ser un buen ser humano que viva en tolerancia y respete su deber como ciudadano con sus semejantes.


Porque ser de cualquier ideología, raza, orientación sexual no te hace mejor o peor persona por lo que cuenta es tus acciones como individuo.


Nuestra frágil humanidad, tanto sufrimiento a largo de la historia y con la esperanza de levantarse cada mañana al despertar muchas veces se les olvida que somos un humano más y que todos somos parte de este único hogar el planeta tierra


“Las apariencias engañan la mayoría de las veces; no siempre hay que juzgar por lo que se ve.” (Molière)


3, Razas.


Las razas no existen, ni biológicamente ni científicamente. Los hombres por su origen común, pertenecen al mismo repertorio genético. Las variaciones que podemos constatar no son el resultado de genes diferentes. Si de "razas" se tratara, hay una sola "raza": la humana. José Marín Gonzáles.


Algunos de los antropólogos argumentan que la especie humana está compuesta por una única raza dividida en diferentes etnias que, a su vez, se dividen en pueblos. Estas teorías antropológicas aparecieron en los años 1960.


El concepto de raza es un invento social y cultural, pues la raza no puede ser probada científicamente debido a que las poblaciones humanas no son grupos claramente demarcados y biológicamente distintos, pertenecen a una única especie biológica. La cultura constituye un factor mucho más importante a la hora de determinar la conducta y estilo de vida de los diferentes grupos humanos.


La evolución de la actual especie humana es una sola en todo el mundo, y es tan joven que no tuvo tiempo de dividirse en grupos biológicos.


4, Libertad.


La libertad individual es una manera en la que el particular discierne sobre su propia persona para desarrollar sus iniciativas, tender al mejoramiento de sí mismo y de la especie; por ello, la libertad debe ser ejercida en beneficio propio y en beneficio del otro, pero también del progreso colectivo.


La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos. Con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre.


Miguel de Cervantes. Novelista, poeta y dramaturgo español. Don Quijote de La Mancha.

Para vivir en un país en una comunidad prospera y libre debemos de respetar las libertades de todos.


Tenemos que seguir avanzando como seres humanos evolucionados haciendo nuestro país y nuestro mundo más fuerte en derechos, libertades, oportunidades y armonía entre la humanidad y nuestros recursos naturales y lo que nos rodea, ninguna política o ideología radical que vaya contra los derechos humanos no son buenas, debemos valorar los esfuerzos y la vida de nuestros ante pasados que lucharon por nuestra libertad y democracia para seguir avanzando independientemente de cualquier ideología, cada ser humanó tiene la obligación de actuar con responsabilidad por el bien el mismo y el resto de sociedad.


La unión nos mantendrá prósperos y en equidad.


5 Bondad.


Quizás la bondad sea uno de los valores éticos que más apreciamos en los demás y que más nos gustaría que nos rodease por doquier. ¿A quién no le gustaría estar rodeado de gente buena, afable, atenta, alegre, considerada y respetuosa, generosa…?


La bondad es un motor interior que busca el bien en los demás y en nuestro entorno involucrándonos a nosotros mismos.


Esa predisposición constante hacia el bien, preocupándose por lo que los demás necesitan, se manifiesta desde el pensamiento, las emociones y los actos, convirtiendo a la persona en un “faro de luz” que emana alegría, seguridad y confianza. Su presencia ilumina, no nos ensombrece. Sembrador del bien, no trabaja con el “¿tú o yo?”, sino con el “nosotros”. Por eso podemos identificar bondad con amor.


Resulta difícil imaginar la verdadera bondad sin reconocer en ella humildad, sencillez y respeto hacia la dignidad del otro.


La bondad no es prepotencia ni paternalismo que desde la arrogancia se yergue como hacedor y conocedor del bien. Al contrario, la bondad parece tener mucho que ver con la paciencia (que muchas veces la pone a prueba).


Un humano bueno, por lo general, es paciente, largo en sus expectativas, pues concede a los demás la libertad y margen de error que todos necesitamos en la vida. Una cierta seguridad y confianza interior nacen de su profundo sentido de la vida.


Esa bondad de raíces profundas va unida a la sonrisa fácil, a la afabilidad y a la ternura. Desde la empatía y la generosidad trata de poner alegría alrededor.


Las modernas neurociencias nos hablan cada vez más de una evidente tendencia en el humano hacia el bien de los demás como algo innato, arraigado incluso en nuestra biología. Es cierto que hay en nosotros otras muchas tendencias hacia la supervivencia animal que podrían anularla, que conviven en nuestra naturaleza impulsos de toda índole. La complejidad en la vida es un hecho natural que exige de una dirección y armonización que la canalice. Pero la bondad parece que nos hace más humanos.


Como todo, podemos cultivar la bondad, cuya raíz parece existir en todos los seres, o dejarla apagarse bajo el peso del egoísmo; alimentar lo que nos humaniza o nos animaliza (con perdón de los animales).


Personalmente, creo que, en la medida en que tratamos de potenciar las semillas de la bondad en nosotros, las flores que se abrirán en nuestra vida a través de nuestros actos, de nuestras actitudes, nos aportarán cada vez más serenidad y felicidad.


Como decía Platón: “Buscando el bien de nuestros semejantes encontramos el nuestro”.

Es más difícil dar bien que tomar bien y que regalar bien es un arte, el arte último y más delicado de la bondad” (Nietzsche).


La sencillez es un estado de pureza y bondad en que todo es suficiente en sí mismo, donde el desafío de construir una relación sencilla con uno mismo, es la base para hacerlo con los otros.

Cuando aprendas a dar incondicionalmente (es decir, a amar incondicionalmente), entonces habrás aprendido a recibir incondicionalmente.


6. Agradecer.


El sentirse agradecido nos permite estar abiertos al amor, al compartir, al dar y recibir, permite ver en los otros seres humanos, la posibilidad de un futuro juntos y la confianza de saber, qué unidos, logramos más.


También nos da júbilo y la necesidad de compartir más allá que un solo encuentro. Nos sentimos más solidarios, y parte de algo que vale la pena.

La tendencia del ser humano es enfatizar las cosas malas, pero es importante parar y agradecer todo lo que pasa, para vivir una vida en armonía y agradecimiento.


“La gratitud convierte lo que tenemos en suficiente. Es la señal de las almas nobles.” Esopo

Nada más agradecido por mi parte de dar gracias al padre creador de todo lo creado en su universo, en darme la oportunidad de experimentar este maravilloso viaje con sus defectos y virtudes, pero es hermoso este mundo y la vida, no podría ser nunca ángel quiero ser un humano amo ser un humano.


Muchas veces es difícil entender nuestro mundo y a nosotros mismos, pero la vida es el tesoro más grande, parece una eternidad para nosotros los humanos, pero es solo un tiempo fugaz. Autor Anna Belluncci.


7. Vivir


No tengáis miedo de vivir, no dejes de ser tú mismo y por favor no subestiméis tus dones y talentos y compártelo con nuestro mundo, eso no solo te beneficiará a ti mismo y tus seres queridos sino a toda nuestra civilización.


We are saying goodbye to the year with the best possible attitude, at least for me, accompanied by the warmth and kindness of all my beautiful people.


I want to thank all the people who throughout my profession have shared their time, experiences and beautiful moments.


I carry out my work as those who have always known me do, with love and freedom, and my greatest satisfaction is to share time with people and make them happy, even if it is only momentary and even more so in these times when kindness, love and joy are needed.


I wish you a happy new year full of love, experiences, harmony and prosperity in all senses, to all those who know me in all corners of my Spain, Europe, North America, South America, England and all corners of the world, a thousand thanks.


Now I want to leave my reflection before the end of the year about our world.


1, Love.

Humanity began to self-destruct the moment we killed those who speak to us of love.

The superficiality of our way of living shows the depth of our self-destruction.


War and hatred are the formulas with the idea of disappearing us from the earth.

When we lose God we lose hope with the illusion that we are gaining certainties.


When we love someone, especially in a world always at war, there is reason to hope.

I think we are in a world where we glorify the material and undervalue the spiritual.


2, Prejudice.


Throughout human history humans have created a thousand pretexts and barriers of insecurities, false morals, prejudices and false beliefs, either by skin colour, physical build, physical traits, ideologies, social ranks, for believing themselves to be more than others when absolutely everyone is just another human being.


Still what we have are hypotheses of our existence and our world what if it wants to emphasize again that neither the colour of skin neither the origin of birth neither his culture neither his formation neither his social condition or profession define you what you are as person, the human individual has in memory what learned throughout his life, But what makes him different and evolved are his actions before the world and his own essence before any circumstance of life is something that we all carry inside is our definition of our own aura, so every person with his words and actions so I invite you to move forward and stop feeding the ignorance and involution that not only brings sadness to your interior if the rest of your generation so accept that it is a human more and that all confinadnos a single civilization.

In the 2022nd century we cannot go back to continue making the mistakes of the past, to limit our freedoms, all human beings have the right to live their sexual condition as they want, everyone is free, no matter if you are heterosexual, homosexual, bisexual or of any sexual orientation, ideologies etc. the important thing is to be a good human being who lives in tolerance and respects his duty as a citizen with his fellow human beings.

Because being of any ideology, race, sexual orientation does not make you a better or worse person, what counts is your actions as an individual.


Our fragile humanity, so much suffering throughout history and with the hope of waking up every morning, we often forget that we are just another human being and that we are all part of this unique home, the planet earth.


"Appearances are deceiving most of the time; one should not always judge by what one sees." (Molière)


3, Races.


Races do not exist, neither biologically nor scientifically. Men, by their common origin, belong to the same genetic repertoire. The variations that we can observe are not the result of different genes. If we are talking about "races", there is only one "race": the human race. José Marín Gonzáles.


Some anthropologists argue that the human species is composed of a single race divided into different ethnic groups, which in turn are divided into peoples. These anthropological theories appeared in the 1960s.


The concept of race is a social and cultural invention, as race cannot be scientifically proven because human populations are not clearly demarcated and biologically distinct groups, but belong to a single biological species.


Culture is a much more important factor in determining the behaviour and lifestyle of different human groups.


The evolution of today's human species is one species worldwide, and it is so young that it did not have time to divide into biological groups.


4, Freedom.


Individual freedom is a way in which the individual discerns about his own person in order to develop his initiatives, to tend to the betterment of himself and of the species; therefore, freedom must be exercised for his own benefit and for the benefit of the other, but also for the collective progress.

Freedom, Sancho, is one of the most precious gifts given to mankind by the heavens.


The treasures that the earth contains and the sea conceals cannot be equalled by it.


Miguel de Cervantes. Spanish novelist, poet and playwright. Don Quixote of La Mancha.


To live in a country in a prosperous and free community we must respect the freedoms of all.

We must continue to advance as evolved human beings making our country and our world stronger in rights, freedoms, opportunities and harmony between humanity and our natural resources and what surrounds us, no policy or radical ideology that goes against human rights are not good, we must value the efforts and lives of our past ancestors who fought for our freedom and democracy to continue advancing regardless of any ideology, every human being has the obligation to act responsibly for the good of himself and the rest of society.


Unity will keep us prosperous and equitable.


5 Kindness.


Perhaps kindness is one of the ethical values that we most appreciate in others and that we would most like to be surrounded by everywhere.


Who wouldn't like to be surrounded by good, kind, attentive, cheerful, considerate, respectful, generous people?

Goodness is an inner drive that seeks the good in others and in our environment by involving ourselves.


This constant predisposition towards goodness, caring for what others need, manifests itself in thought, emotions and actions, turning the person into a "beacon of light" that emanates joy, security and confidence. His presence illuminates, it does not overshadow us. Sower of good, he does not work with the "you or me", but with the "we". That is why we can identify goodness with love.


It is difficult to imagine true goodness without recognising in it humility, simplicity and respect for the dignity of others. Goodness is not arrogance or paternalism that arrogantly sets itself up as the doer and connoisseur of good. On the contrary, goodness seems to have a lot to do with patience (which often puts it to the test). A good human being is generally patient, long in his expectations, because he grants others the freedom and margin for error that we all need in life. A certain inner security and confidence stems from his deep sense of life.


This deep-rooted kindness goes hand in hand with an easy smile, affability and tenderness. From empathy and generosity he tries to bring joy around him.


Modern neuroscience tells us more and more of an obvious human tendency towards the good of others as something innate, rooted even in our biology. It is true that there are many other animal survival tendencies in us that could override it, that impulses of all kinds coexist in our nature. Complexity in life is a natural fact that requires direction and harmonisation to channel it. But goodness seems to make us more human.


Like everything else, we can either cultivate goodness, whose root seems to exist in all beings, or let it fade under the weight of selfishness; nurture that which humanises or animalises us (with apologies to animals).


Personally, I believe that, to the extent that we try to nurture the seeds of goodness in us, the flowers that will open up in our lives through our actions, our attitudes, will bring us more and more serenity and happiness. As Plato said: "In seeking the good of our fellow men we find our own".


It is more difficult to give good than to take good, and that giving good is an art, the ultimate and most delicate art of kindness" (Nietzsche).


Simplicity is a state of purity and goodness in which everything is sufficient in itself, where the challenge of building a simple relationship with oneself is the basis for doing so with others.


When you learn to give unconditionally (i.e. to love unconditionally), then you will have learned to receive unconditionally.