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  • Anna Belluncci

No es solo vivir es saber vivir y sentir que estamos Vivos




Hola, mis caballeros guapos, hoy comparto unos selfis con cariño desde las calles preciosas de Madrid adornada con sus bellos colores de sus flores en sus árboles. Comparto una reflexión y frase “Viajamos constantemente por el carril rápido, cargados de emociones, de adrenalina, de estímulos, y eso hace que no tengamos nunca el tiempo y la tranquilidad que necesitamos para reflexionar y preguntarnos qué es lo realmente importante.” Estas palabras del periodista canadiense Carl Honoré en su “Elogio a la Lentitud” nos invitan a reflexionar. Estamos tan preocupados por no perder un detalle, tan preocupados por apurar hasta el último sorbo, que no nos damos cuenta de que a través de esa prisa se nos escapa la vida. Cuanto más rápido vayamos, más nos confundirá nuestro propio ritmo, cayendo víctimas de un vértigo que nos impide ver más allá de las ocupaciones cotidianas, de ese trasiego constante por el que se nos escapa segundo a segundo la vida. Ese estado de hiperactividad nos lleva a vivir por inercia, en piloto automático, dedicando toda nuestra energía a metas externas que se oxidan con el paso del tiempo y nos hacen olvidar cuáles son las cosas realmente importantes de la vida. Pensamos que cuanto más ocupados estemos, más aprovechamos la vida, e incluso nos enorgullecemos de tener la agenda repleta, de no tener ni un minuto libre. Sin embargo, cuando saltamos de un compromiso a otro dejamos que sean los demás quienes decidan en nuestro lugar. Entonces nos sometemos, más o menos inconscientemente, a la dictadura social, la cual nos anima a ir cada vez más rápido porque sabe que esa velocidad nos arrebata el tiempo para pensar, un tiempo precioso para conectar con nosotros mismos y decidir qué es lo que realmente queremos.


Hay que ver más en menos tiempo, probar más en menos tiempo, tomar una foto rápida y seguir a la siguiente foto que, dicho sea de paso, nos servirá de un recordatorio enmohecido de que estuvimos allí, una vaga remembranza de lo que pudo ser pero no fue. Cuando somos plenamente conscientes, cuando nuestra mente no está en lo que nos queda por hacer o en lo que ya hicimos sino en lo que estamos haciendo, disfrutamos más. Entonces la vida deja de ser una carrera de obstáculos a vencer y se convierte en una maravillosa realidad a experimentar. Es un cambio que vale la pena “La velocidad es una manera de no enfrentarse a lo que le pasa a tu cuerpo y a tu mente, de evitar las preguntas importantes. No es solo vivir es saber vivir y sentir que estamos Vivos, Creo que vivir deprisa no es vivir, es sobrevivir



Comparto una canción de mi Cantante favorita que llena mi alma y mi mente con su linda voz como los ángeles de tranquilidad. Enya.I share a song by my favorite Singer who fills my soul and my mind with her beautiful voice like the angels of tranquility. Enya







Hello, my handsome gentlemen, today I share some loving selfies from the beautiful streets of Madrid adorned with its beautiful colors of its flowers on its trees. I share a reflection and phrase "We are constantly traveling in the fast lane, full of emotions, adrenaline, stimuli, and that means that we never have the time and tranquility we need to reflect and ask ourselves what is really important." These words of the Canadian journalist Carl Honoré in his "In Praise of Slowness" invite us to reflect. We are so concerned about not missing a detail, so concerned about hurrying down to the last sip, that we don't realize that through this rush, life escapes us. The faster we go, the more our own rhythm will confuse us, falling victim to a vertigo that prevents us from seeing beyond our daily occupations, from that constant rush through which life escapes us second by second. This state of hyperactivity leads us to live by inertia, on automatic pilot, dedicating all our energy to external goals that oxidize with the passage of time and make us forget what are the really important things in life. We think that the busier we are, the more we take advantage of life, and we even pride ourselves on having a full schedule, not having a minute free. However, when we jump from one commitment to another we let others decide for us. So we submit, more or less unconsciously, to the social dictatorship, which encourages us to go faster and faster because it knows that speed takes away our time to think, precious time to connect with ourselves and decide what to do. we really want. You have to see more in less time, taste more in less time, take a quick photo and move on to the next photo that, incidentally, will serve as a moldy reminder that we were there, a vague remembrance of what could have been. but it was not. When we are fully aware, when our mind is not on what we have left to do or what we have already done but on what we are doing, we enjoy more. Then life stops being an obstacle course to overcome and becomes a wonderful reality to experience. It's a worthwhile change “Speed ​​is a way of not facing what happens to your body and your mind, to avoid the important questions. It is not just living, it is knowing how to live and feeling that we are Alive, I believe that living fast is not living, it is surviving.

Annita Belluncci xx🌏🌎🌍🕊💖✨♻️

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