top of page
  • Anna Belluncci

Nuestra imaginación puede llevarnos allá dónde queramos y permitirnos vivir grandes experiencias.


Donatien Alphonse François de Sade, quien fue conocido habitualmente como el Marqués de Sade, fue un célebre filósofo, escritor y noble francés, nacido en la pintoresca ciudad de París el 2 de Junio de 1740.



En sus obras este escritor habló sobre una gran cantidad de temas erótico sexuales, muchos de los cuales siguen siendo considerados tabúes en la actualidad. A parte de ser un hombre muy activo en el tema de la experimentación sexual, el Marqués de Sade también se consideraba a sí mismo como ateo, una idea que comenzó a cobrar una gran relevancia en la sociedad francesa de la época.


El sexo debe ser un equilibrio perfecto de dolor y placer. Sin esa simetría, el sexo se convierte en una rutina en lugar de una indulgencia.




Cada persona tiene una forma de vivir el sexo totalmente única, encontrar a una persona que nos complemente a la perfección en el ámbito sexual no es tan fácil como a veces solemos pensar.


¡Qué encantadores son los placeres de la imaginación! En esos momentos deliciosos, el mundo entero es nuestro; ni una sola criatura nos resiste, devastamos el mundo, lo repoblamos con nuevos objetos que, a su vez, inmolamos. Los medios para cada crimen son nuestros, y los empleamos a todos, multiplicamos el horror por cien.


Nuestra imaginación puede llevarnos allá dónde queramos y permitirnos vivir grandes experiencias que muy difícilmente podremos replicar en nuestra vida real.




Si alguien nos ama de verdad, nos amará tal y como somos. Alguien que intente cambiar tu forma de ser, sin duda no te ama de una forma totalmente sincera.

Si es el elemento sucio el que da placer al acto de lujuria, entonces cuanto más sucio sea, más placentero será.

El sexo puede llevarnos a experimentar situaciones totalmente surrealistas, pues cuando estamos con la persona correcta, en privado cualquier cosa puede suceder. El Marqués de Sade.




Donatien Alphonse François de Sade, who was commonly known as the Marquis de Sade, was a celebrated French philosopher, writer and nobleman, born in the picturesque city of Paris on 2 June 1740.

In his works, he discussed a wide range of erotic and sexual themes, many of which are still considered taboo today. In addition to being a man who was very active in the area of sexual experimentation, the Marquis de Sade also considered himself to be an atheist, an idea that began to take on great relevance in French society at the time.


Sex must be a perfect balance of pain and pleasure. Without that symmetry, sex becomes a routine rather than an indulgence.


Each person has a totally unique way of experiencing sex, finding a person who complements us perfectly in the sexual sphere is not as easy as we sometimes think.


How enchanting are the pleasures of the imagination! In those delicious moments, the whole world is ours; not a single creature resists us, we devastate the world, we repopulate it with new objects which we, in turn, immolate. The means for every crime are ours, and we employ them all, we multiply horror a hundredfold.


Our imagination can take us wherever we want to go and allow us to live great experiences that we can hardly replicate in our real life.




If someone really loves us, they will love us as we are. Someone who tries to change the way you are, certainly does not love you in a totally sincere way.

If it is the dirty element that gives pleasure to the act of lust, then the dirtier it is, the more pleasurable it will be.

Sex can lead us to experience totally surreal situations, for when we are with the right person, in private anything can happen. The Marquis de Sade.




Anna Bellluncci.Xx 🌏🌍🌎♻️🕊

Entradas destacadas